Ayer en un congreso de innovación, se me destruyeron varios paradigmas que incluso había construido hace poco.
Me quedó de la jornada, entre muchas otras cosas, lo que señaló uno de los expositores, "no se debe perder la tontera ni el hambre".
Yo interpreto, la tontera vista como el ánimo del que no sabe y quiere aprender. El hambre, para hacer aquellas cosas que sólo quienes lo han sentido pueden imaginarse.
viernes, julio 15, 2005
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